Capirotada, un postre típico en Cuaresma
Hace falta promover más la receta, para que no se pierda: Margarita López, chef
Viridiana Saavedra / El Occidental
“Capirotada, muchos te odian, pero yo te amo”, dice Sandra, una joven que desde pequeña disfruta de la capirotada que hace su abuela.
Juntas fríen en manteca con media cebolla en rodajas, el bolillo que ya está cortado y seco, mientras preparan la miel a base de un litro de agua, un kilo de piloncillo, una varita de canela, cinco clavos de olor y 12 granos de pimienta.
Podría interesarte:
Esos momentos, dice Sandra, son “únicos”, porque además de convivir con su abuela mientras preparan por casi una hora, aprende cada detalle del postre que “casi en ningún lado encuentras”.
Los orígenes de la capirotada
Toma el nombre de capirotada, porque antes se llamó “capirote”, igual que los gorros utilizados en la procesión del silencio realizada en Semana Santa y de ahí derivó, al ser un postre de la temporada de Cuaresma en México.
Las variedades de la capirotada
Aunque la capirotada tradicional es la que preparan en la casa de Sandra, en México se han adoptado distintas formas de hacerla, en algunos casos echándole incluso granillo de colores en lugar de queso cotija y pasas.
¿Dónde se acostumbra la capirotada?
Además de Jalisco, en los estados de Nayarit, Sinaloa, Sonora, Michoacán y Guanajuato es donde más popularidad tiene el postre y a decir de la chef, Margarita López Vergara, hace falta promover más la receta para que no se pierda.
⬇️ Dale play ⬇️
A su consideración, “es una receta tan importante que debería de manejarse inclusive hasta de clase de cocina en las escuelas de gastronomía mexicana, así como el chile en nogada que es tan importante, la capirotada también”, afirma la chef.



























