Con consignas y exigencias, Guadalajara se movilizó este 8M
Se observó una gran presencia de niñas y adolescentes acompañadas de sus mamás
Rosario Bareño
La Marcha del #8M en el marco del Día Internacional de la Mujer la exigencia general fue un alto a la violencia contra la mujer, a vivir una vida libre de violencia. Así mismo se observó una gran presencia de niñas y adolescentes acompañadas de sus mamás.
En una de las aceras con lágrimas exigiendo el regreso de su hijo de tres años Carmen Areli dijo a EL OCCIDENTAL sobre la violencia vicaria que padece, las influencias y corrupción que hay en su caso.
Acompando a los colectivos de personas desaparecidas Alejandra Cartagena y Lupita Ramos de CLADEM.
Jóvenes y adultas portaban imágenes de agresores sexuales y deudores alimentarios, así como fotos y leyendas de mujeres que ya no están y fueron víctimas de feminicidio como Astrid Cruz.
La avenida Chapultepec, avenida vallarta y explanada del centro histórico de Guadalajara y la Plaza Imelda se pintó de morado ya que las mujeres caminaron ataviadas con gorros, sombreros y pañuelos en colores morado.
“Ni sumisa ni callada, mujer fuerte empoderada”, se leía en alguna de las playeras moradas que portaban las manifestantes.
Policías de Guadalajara, del estado y viales, custodiaron a las manifestantes durante su recorrido hacia el centro tapatío.
Es protesta no desfile gritaron en todo momento, “nos dicen malas, somos peores”, “si tocan a una tocan a todas”.
En todo momento de la Marcha se sintió la unión, la fuerza y sororidad de todas los abrazos, la resiliencia, las lágrimas porque cada una sabe lo que han vivido y no tuvieron temor de externarlo.
Las madres con pequeñas y con adolescentes con lágrimas y abrazadas uniéndose en el dolor y la fuerza a pesar de sus experiencias.
Una mujer adulta mayor agradeció la valentia de las jóvenes por alzar la voz y por la exigencia a una vida libre de violencia y a una vida digna



























