En peligro las zonas arqueológicas de Tlajomulco
El desamparo de las zonas se debe a la falta de reconocimiento oficial por parte del Gobierno
Rosario Bareño / El Occidental
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En gran medida, el desamparo de las zonas se debe a la falta de reconocimiento oficial por parte del gobierno, que ni siquiera las contempla como Polígonos de Protección del Patrimonio Histórico en los planes de desarrollo urbano, añadió
González Rizo indicó que a la par del trabajo de la identificación y rescate, trabajan con instancias municipales y el INAH para generar precedentes científicos y así lograr que se obtengan distinciones para su protección.
“De hecho, acabamos de enviar el primer informe preliminar de excavación (en el Tecpán) al Consejo de Arqueología del INAH y así generar el precedente legal”, informó.
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El docente del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño (CUAAD) junto con alumnos de las preparatorias 18 y 11, compartió la documentación de dichos espacios en el más reciente número de la revista Historia y conservación del patrimonio edificado.
“Tiene una afectación urbana en su entorno, pues hay cerca una línea de alta tensión de la CFE, un oleoducto de Pemex, un fraccionamiento y una zona de extracción de material para la construcción”, informó González Rizo.
Para la creación del macrolibramiento en 2011, el INAH hizo salvamentos al sur de la Laguna de Cajititlán, pero tampoco se han encontrado polígonos de protección.
En cuanto a la zona de la ribera norte de Cajititlán aún no hay registro de los sitios en términos legales, pero a través del Proyecto Arqueológico Acaxititlán se espera que se logre su reconocimiento, refirió.
El especialista señaló que no se comparte la existencia de otros sitios importantes, como la Rosetta o el Tecpán, este último redescubierto recientemente; además de la falta de las poligonales de los terrenos para su posterior protección.
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“Aquí se hicieron bolas o se autosabotearon, porque no tomaron en cuenta lo que les compartimos”, reclamó el arqueólogo.
Dijo que por casi 30 años el profesor Samuel Moya trabajó con el INAH para el reconocimiento de las poligonales; pero “al parecer no se registró ninguna poligonal de manera oficial, por lo menos en el Archivo Técnico del INAH, en Ciudad de México”, externó.


























