Caricaturistas recuerdan sus raíces añejas en la FIL
Son los caricaturistas tapatíos, que en su alineación siempre lleva a Trino, Jis y Falcón, que unieron poderes para charlar en la mesa: Tapatíos de corazón
Óscar Beltrán / El Occidental
"El caricaturismo no da para lujos para comer y vestir, pero es una bonita profesión", así define a esta profesión el que es quizá el mexicano más reconocido en materia: RIUS.
A veces parece que salen hasta en la sopa y siempre los encuentras en la FIL, en otras ocasiones, de lejos, los ves en un café o caminando como simples mortales en la jungla tapatía.
Son los caricaturistas tapatíos, que en su alineación siempre lleva a Trino, Jis y Falcón, que unieron poderes para charlar en la mesa: Tapatíos de corazón.
Ya aterrizando sobre la actualidad y lo que ha representado su trabajo en sus más de 20 años de carrera, hablaron de cómo han tenido que adaptarse y evolucionar para no perder a su público.
En este camino, han tenido que ir quitándose la marca de la censura, que su humor ha sido aceptado y que incluso puede vender.
Eso les ha permitido quitar lo "mocha" a la ciudad, y de ahí han logrado dar pasos para mantener viva su pasión, sacudiendo a esas reglas puritanas.
"Tuvimos la buena fortuna que nos tocaron periódicos liberales, eran permisivos y nos decían que no nos autocensuremos, ese fue un grito de guerra. Nosotros le ampliábamos el criterio a los editores", aportó Jis.
Lo que sí, es que siguen tratando de abrir puertas, de llevar su humor sin censura y sin ganas de detenerse y caer en lo políticamente correcto.


























