Jalisco sexto lugar en incendios forestales
Las temperaturas elevadas, la baja humedad y losvientos intensos son propicios para propagar el fuego
Pablo Toledo
Aunque marzo cerró sin condiciones severas de sequía en Jalisco, de acuerdo con el monitor del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), especialistas advierten que esto no reduce el riesgo de incendios forestales.
Por el contrario,
El académico del Centro Universitario de Ciencias Biológico y Agropecuarias (CUCBA), Gerardo Alberto González Cueva, alertó sobre una percepción errónea en torno a las lluvias aisladas que suelen presentarse durante la primavera.
Explicó que estas precipitaciones no sustituyen el temporal formal y, en algunos casos, pueden incluso agravar las condiciones al favorecer el crecimiento de vegetación que posteriormente se seca y se convierte en combustible.
Como ejemplo reciente, refirió el incendio registrado en el paraje Los Asadores, dentro del bosque La Primavera, donde a pesar de la presencia de lluvias ligeras, las rachas de viento contribuyeron a la propagación del fuego.
Este siniestro dejó una afectación de 224 hectáreas, evidenciando la complejidad de los factores que intervienen en este tipo de emergencias.
Las cifras recientes refuerzan la preocupación. Tan sólo en los primeros tres meses de 2026, autoridades estatales reportan 221 incendios forestales en Jalisco, lo que anticipa una temporada activa.
Lo que pone en evidencia la presión que enfrentan estás las zonas, donde el crecimiento urbano convive con áreas naturales susceptibles al fuego.
El Bosque de La primavera el más vulnerable en incendios
Uno de los puntos más vulnerables sigue siendo el bosque La Primavera, considerado el principal pulmón verde de la zona metropolitana.
En los últimos ocho años, este ecosistema ha registrado más de 450 incendios, y sólo en el último año se reportaron alrededor de 50 eventos que afectaron más de dos mil hectáreas.
La recurrencia de estos siniestros compromete no sólo la biodiversidad, sino también los servicios ambientales que brinda, como la regulación del clima y la captación de agua.
Especialistas advierten que detrás de la mayoría de estos incendios está la actividad humana.
Nueve de cada diez siniestros son provocados por causas como negligencia, quemas agrícolas mal controladas o acciones intencionales.
Esta tendencia subraya la importancia de reforzar la prevención y la conciencia social como herramientas clave para reducir la incidencia.
El impacto de los incendios va más allá de la pérdida inmediata de vegetación.
González Cueva explicó que un área afectada puede tardar entre dos y cinco años en mostrar una recuperación inicial, mientras que la restauración completa de un ecosistema maduro puede extenderse hasta por un siglo.
Este proceso implica no sólo la regeneración de flora, sino también la recuperación de fauna, suelos y ciclos hidrológicos.
Además, los incendios generan afectaciones directas a la calidad del aire, incrementando la presencia de partículas contaminantes que impactan la salud de la población, especialmente en zonas urbanas cercanas a los puntos de incendio.
Durante los episodios más intensos, las autoridades han tenido que emitir recomendaciones para limitar actividades al aire libre y reducir la exposición al humo de las personas.
Falsas expectativas
En promedio, de 2015 a 2025 han sido afectadas cerca de 87 mil 917 hectáreas anuales en Jalisco, lo que confirma la persistencia del problema.





























