Violeta del Anáhuac / Párenlas, ¿a como dé lugar?
Es el inicio del último mes del año 2025. La oposición al partido en el poder parecía no tener un referente que le quitara el sueño al partidazo para ir a una elección intermedia con lo que se llamaba carro completo y ahora es… lo mismo.
Pero en ese camino de la elección intermedia, el partidazo no está dispuesto a dejar a nadie, y nadie es nadie, o ningún estado según sea el caso, a otro partido que no sea el que está en el poder.
Por eso, parece que ha surgido la orden “párenlas, a como de lugar”. Y no los ha detenido ni el duelo.
Las dos mujeres han crecido en liderazgo social, se han convertido en un referente de lucha con causa, han recibido solidaridad colectiva y han sido vistas bien para encabezar cualquier proyecto político, incluso sin proponérselo en este momento.
Quienes revisan a la clase política han detectado ello y han visto eclipsarse figuras a pesar de tener un control de la sociedad.
Saben que pueden ser las dos mujeres una alianza que pueda crecer no solo de forma regional sino nacional.
Saben que pueden ser opositoras reales al sistema que se está envejeciendo en prácticas que detesta la sociedad: la mentira, la corrupción, la omisión, la violencia, el crimen, y hasta la falta de poder real del ejercicio constitucional que emanó de un voto.
Porqué parar a Alessandra? Porque se ha expresado con una fuerza política atribuida al sector masculino que está acostumbrado a someter y ser sometido para conservar un status político y se ha atrevido a usar su voz para el ejercicio del mandato que le dio esa Alcaldía.
Una frase de Simone de Beauvoir es “Una no nace, sino que se convierte en mujer”, además de que implica todo un esquema a revalorarnos y revisar lo que en nuestro contexto ocurre, también nos indica que ser mujer es no ajustarse al cumplimiento de roles.
Esta parece ser una lección de lo que se espera de la mujer en la nueva narrativa política mexicana.
















