Servicios de rezanderos aumentan en Guerrero
Cuando hay fallecidos por violencia, las almas de los muertos penan donde murieron sus cuerpos
Pedro Andalón
En los últimos años, se han registrado crímenes en Acapulco, Chilpancingo, Iguala, Zihuatanejo, Taxco, entre otros municipios de diversas regiones que convirtieron a la entidad en una de las más violentas en el 2024.
Al concluir el año pasado, se reportó un saldo de 685 personas asesinadas, siendo 82 mujeres y 603 hombres; durante el 2023 se contabilizaron 465 personas asesinadas, siendo 45 mujeres y 420 hombres, lo que representa un incremento del 47.31 por ciento.
“Una vez me tocó rezarle a un hombre que fue asesinado a balazos, y su familia me advirtió que estaba en malos pasos, pues les manifesté que no habría ningún problema, porque más allá que hizo en su vida es un difunto cristiano”, manifestó.
Con el paso de los años, esta noble tradición no está destinada a la desaparición, sino que, continuará para más tiempo en medio de los cambios a la despedida de las familias a sus difuntos.
Para Marcos, el acudir a domicilios a despedir a los muertos, es habitual o normal, pero el levantamiento de las sombras de difuntos que fueron localizados en distintos puntos de la ciudad es algo que se volvió “muy habitual”.
De acuerdo con leyendas urbanas, la sombra de un muerto, que no es levantada, provoca que se convierta en un alma en pena, la cual consideran puede tener conciencia nula, parcial o total, sobre todo dependa de la fuerza de la energía que las originó.
El rezandero aseguró que hay cientos de leyendas sobre almas en pena, debido a que no se levantaron sus cruces después de su muerte, las cuales algunas veces causan agravio a sus familiares.
“Eso no cambia si fueron baleados, degollados o entras condiciones, sino que debemos que deben ser sepultados como toda persona normal, porque es una persona que siente el dolor, sobre todo se los transmite a sus familiares”, confesó.


























