Guerra de reformas
Poniendo la mano sobre su hombro derecho le dijo con solemnidad. --Te nombro mi corneta de órdenes.
---Con gusto, mi general, exclamó Machuca, lanzando por sus negras pupilas refulgentes rayos de inmensa satisfacción, porque este hombre era ferviente devoto del general de la Llave y acérrimo partidario de la causa constitucionalista.











