La inmaculada percepción
Incluso, si lo vemos como poder político algunas sociedades estallaron para derribar la monarquía y fundar la república y otras por derrumbar a la república y entronizar a la monarquía. Hubo muchas por absolutismo de poder y otras tantas por poderes separados.
Algo similar sucede con la ingobernabilidad, la cual es un síntoma, pero no es la verdadera enfermedad ni la causa patógena.
No se puede practicar la política si no se conoce la anatomía, la fisiología, y la terapéutica del poder. Del poder como ciencia exacta y no como chacota de cantina.
Sin ánimo de asustar a mis lectores, les diré que los humanos aún no sabemos ni siquiera cómo medir el poder política. En conocimiento del poder estamos retrasados como 400 años. Por favor no se asusten.
El tic tac del reloj se agota, resuena como una amenazante cuenta regresiva. Es hora de encarar la realidad, no sobra, falta tiempo para hacerlo.












