La estética del Crimen
El público ayuda a resolver el caso y cada función tiene un final distinto
Maritza Cuevas
Con más de 400 representaciones, la puesta en escena La estética del crimen se ha convertido en una de las favoritas, actualmente en la Cartelera del Teatro Fernando Soler, en la Ciudad de México.
La obra es una divertida comedia escrita originalmente por el dramaturgo alemán Paul Pörther, adaptada a México por Alberto Lomnitz y Ricardo Esquerra, pero dirigida por Rina Rajlevsky.
La historia transcurre dentro de una prestigiada estética de Polanco llamada Tony’s, donde todo parece un día normal, pues el dueño del negocio Tony Deschamps y su empleada Bárbara esperan a los clientes para atenderlos con gran entusiasmo.
Todo se torna extraño cuando explota la locura, en el departamento de arriba, Isabel Pratt, una famosa pianista de edad avanzada, ha sido misteriosamente asesinada.
Desafortunadamente, tras el atroz hecho, llega la policía y los primeros inculpados son Tony, Bárbara y dos clientes que se encuentran en el salón de belleza durante el asesinato, la señora Lascurain y Lorenzo Estrada.
Uno de los retos más importantes para los actores es el hecho de improvisar, pues al tener el público la última palabra, es importante destacar que cada función tiene un desenlace diferente.
EN VOZ DE LOS PERSONAJES
“Mi personaje es un oficial de la policía que trata de resolver el crimen y se ayuda de pistas, elementos y datos que el público ha visto para armar el caso y determinar un culpable”, comentó Omar Medina.
























