El retorno al Mictlán
Han localizado entierros de hace 2 mil años; las ofrendas en vasijas se instalaban donde el cuerpo era inhumado
El arqueólogo indicó que en algunos entierros sí encontraron a los muertos junto con un perro, pero también con otros animales, como guajolotes; localizaron en cuevas secas de Ticumán a un pequeño niño momificado y a su lado un pequeño perro, envueltos en un petate.
Con la llegada de los españoles, teniendo el dominio del control el clero, los entierros eran enterrados en los atrios de las Iglesias, y la colocación del cuerpo era en atención a los cánones católicos, extendido, con el rostro hacia arriba, los pies al oriente, considerando que cuando llegue la Nueva Jerusalén, estén listos para el día del juicio final y puedan levantarse de frente.