El testamento es una inversión
Hoy más que nunca es esencial para dar certeza jurídica
El Sol de Cuernavaca
Sin embargo, las circunstancias que prevalecen evidencian la urgencia de formalizar la voluntad de cada quien, a fin de evitar conflictos al interior de las familias, además de futuros y costosos problemas legales, en caso de no existir este documento.
El número indeterminando de propiedades intestadas en el país y de litigios, confirma la necesidad de fomentar en los mexicanos la “cultura del testamento” y la regularización de las propiedades.
La experta detalló que en la actualidad la gente muere sin hacer este trámite y, por ello, “es necesario establecer qué se necesita para que eso ya no ocurra” y quede asentada su voluntad de manera legal.
Sonia Juárez explicó: la ley establece que el testamento se puede elaborar a partir de los 16 años de edad.
“Hay que dejar en claro que se debe hacer directamente ante notario, única autoridad encargada de elaborarlo”; una vez realizado no significa que los herederos pueden decidir sobre los bienes. En realidad se trata de una disposición para cuando la persona muera.
Explicó que es considerado un acto revocable de una persona con capacidad jurídica, aunque en casos con Alzheimer o demencia senil, no es posible.
Una de las ventajas sería poder efectuar la disposición de bienes -en un momento de urgencia- sin la presencia de un notario; o bien, mediante el uso de las nuevas tecnologías de la comunicación, por ejemplo, el enfermo transmitiría vía remota su decisión.
Sin embargo, en muchas ocasiones las cuentas por pagar superan el valor de las propiedades, objetos, efectivo, entre otros, de ahí que muchas veces no se denuncian los juicios de intestado.
Cuando hay testamento, abundó, el juez familiar es el encargado de abrirlo, de determinar su validez (no debe tener tachaduras o enmendaduras, por ejemplo) y leerlo ante los posibles herederos.
Con información de la UNAM



























