Encuentra sustento con sus artesanías
María atiende su puesto donde elabora bolsos, cestos, canastos, adornos navideños y tortilleros; puede hacer lo que le pidan
Israel Mariano / El Sol de Cuernavaca
Aún al paso de los casi 30 años que vive y trabaja en la capital morelense, no deja de hablar su lengua náhuatl, así explica mejor lo que hace, y cómo sus hijos y nietos no han querido aprender el oficio de tejer y trabajar la palma.
Tlino non ti chihua (¿Qué es lo que estás haciendo?), Se le pregunta en su idioma.
“Un tortillero”, responde
Kanon otihue ti tlachia (¿En dónde aprendiste hacer ese trabajo?)
“Nes mash tite no palehuan Ni pale huaya, ni tlane chihchi huaya”, (me enseñaron mis padres, aprendí sola, ayudando y viendo).
Mientras responde las preguntas, María no deja de mover los dedos, incluso trabaja casi sin ver los detalles, con el paso de los años se ha convertido en diestra, combina el español y el náhuatl para contestar.




























