Fieles veneran a la Virgen del Tránsito
Cada año, habitantes de Tepoztlán y Tlayacapan se unen para preservar su tradición
Ofelia Espinoza
De acuerdo con los pobladores, esta tradición data desde el año 1600 aproximadamente, cuando Martín Cortés, hijo de Hernán Cortés y la Malinche, vivía en el barrio de la Santísima Trinidad en Tepoztlán; en su casa tenía a la Virgen, la cual estaba siempre acompañada de palomas.
Tras su reparación, los tepoztecos iniciaron su peregrinaje para llevarla de regreso a la iglesia de aquella localidad, sin embargo la imagen de manera inédita pesaba mucho, por lo que en el paraje de El Plan se quedaron y ya no pudieron moverla.
Por ello, se erigió una capilla erigida en honor a la virgen de Guadalupe, debido a que ya no la pudieron mover; en este el lugar, hasta la fecha, cientos de fieles de Tepoztlán y Tlayacapan acuden cada año, el cuarto viernes de cuaresma para venerarla.
Cabe destacar que para su celebración realizan dos celebraciones, la primera es cada cuarto viernes de cuaresma, fecha en la que se recuerda el acontecimiento milagroso de la Virgen del Tránsito y la segunda, el 13 de agosto, cuando la iglesia festeja el Tránsito o Dormición de la Virgen María.
El origen
La Virgen pertenecía al hijo de Hernán Cortés y la Malinche, Él entrego la imagen a los Tepoztecos y después de años la mandó a reparar a Tlayacapan, sitio de donde ya no quiso moverse.
























