Amemos la sabiduría, la virtud e inocencia
Sabemos perfectamente que no podemos permitirnos el lujo de ser perfectos, que no somos príncipes ni superhéroes de cuentos, sino sencillamente somos seres humanos con sus miserias y sus grandezas.
Cuánto más humanos nos sintamos, más benévolos y tolerantes seamos ante los defectos de los demás. La conquista de nosotros mismos es el mayor triunfo que podemos lograr













