En romance lo quiero decir
Si tenemos algo de que jactarnos en nuestro idioma castellano es de los dichos, de los refranes y de los piropos, siempre y cuando vaya con ellos el contenido cariñoso, emotivo y poético con el cual cálidamente se formulan.
Algo parecido sucedió al electricista, quien entre los alambres de alta tensión, al ver pasar a una mujer hermosa no se pudo contener y le indicó: “Si tus labios fueran enchufe y los míos de interruptor, tendría el pelo electrizado y encendido el corazón”.
Además de lo poético se le puede añadir lo chusco, de acuerdo con la situación que se vivió, recuerdo que al inicio del Covid-19 se dio a conocer el siguiente: “Si un beso es la cuna de una bacteria, ¿qué tal si tú yo empezamos la pandemia?
Mientras exista lo romántico de la expresión, el piropo será de gran adulación (me salió sin esfuerzo), como el siguiente: “Es tanto lo que te quiero y el amor que he puesto en ti, que el día que no te miro, no sale el sol para mí”.
O también: “Me gustas tanto, me gustas tanto, que no me importaría enredarme con las redes de tu encanto”.
Cuando sentimos la ausencia o la incapacidad de poder estar con la persona amada: “Qué pobre es el labrador que no puede labrar el trigo, pero más pobre soy yo que no puedo estar contigo”.
Para declarar el amor: “Quisiera ser mariposa para volar hacia ti y decirte niña hermosa que estoy muriendo por ti”.












