El resentimiento se contagia
Todo el evangelio de Karl Marx, puede resumirse a una sola
frase: Odia al que esté mejor que tú.- Henry Hazlitt
Lo mismo sucedió cuando Coneval le mostró los índices de pobreza en crecimiento, limitándose a indicar que él tenía su propio método para medir el bienestar del país, pero sin dar más explicaciones.
Desgraciadamente este tipo de resentimiento social contamina a todos sus seguidores, y así, todos ellos consideran que la pobreza es por culpa de las personas ricas y sea quien sea, el rico es culpable de que ellos no hayan triunfado en su vida.
Pero también, a veces es necesario lidiar con el resentimiento de aquellos que, al no conseguir su éxito propio, envidian el ajeno.