Cuando Juan Pablo II vino a Durango
Para Corina Castañeda, el mes de mayo de 1990 resultó inolvidable
Víctor Blanco / El Sol de Durango
Para Corina Castañeda Corral, el mes de mayo de 1990 resultó inolvidable, pues fue nada menos que el Papa Juan Pablo II, quien aquella calurosa tarde, la hizo partícipe por primera vez del sacramento de la Eucarística al recibir la comunión.
Lo recuerda como si fuera ayer, a pesar de que han transcurrido tres décadas desde aquella visita histórica del Vicario de Cristo a la capital duranguense.
Corina, quien confía sus recuerdos a El Sol de Durango para compartirlos al mundo, fue tal vez la infante que con mayor intensidad vivió aquella trascendental visita.
Y es que, su tío, entonces obispo auxiliar, José Andrés Corral Arredondo, fue el responsable de logística del andar de Karol Wojtyla, hoy San Juan Pablo II, por estas calles de Durango.
La ceremonia duró horas, el sol a plomo, decenas de desmayados, y sin embargo, el pueblo permaneció estoico para escuchar al Sumo Pontífice.
A su mente vuelve la figura de Claudio Mercado Rentería y otros miembros de su equipo, que realizaban una transmisión para la televisión local desde una torre formada con andamios.