Localjueves, 7 de agosto de 2025
¿Dónde encontrar el suero antialacrán en Durango?
El suero debe estar distribuido prácticamente en todo el estado de manera estratégica; este 2025 van más de seis mil picaduras
Perla Rodríguez / El Sol de Durango
El suero debe estar distribuido prácticamente en todo el estado de manera estratégica; este 2025 van más de seis mil picaduras
Perla Rodríguez / El Sol de Durango

Durango, conocida como “la tierra del cine”, también lleva otro nombre con fuerte arraigo, se trata de “la tierra de los alacranes”. Esta denominación no es meramente simbólica. Desde los primeros años de la fundación de la ciudad, que recientemente cumplió 462 años, la picadura de alacrán fue una de las principales causas de muerte, sobre todo entre la población infantil.
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Aunque los avances médicos han reducido notablemente la mortalidad, el problema persiste como un tema vigente de salud pública. Tan solo en lo que va del año, la Secretaría de Salud del Estado de Durango (SSD) ha reportado seis mil 625 picaduras de alacrán, cifra que supera por más de dos mil casos los cuatro mil 549 registrados en el mismo periodo del año anterior.

Por esta razón, la SSD hace un llamado a no automedicarse ni utilizar remedios caseros, ya que estos pueden retrasar el tratamiento adecuado. La respuesta inmediata debe ser acudir a alguno de los centros médicos donde se cuenta con el suero antialacránico, el único antídoto eficaz para neutralizar el veneno de estos arácnidos.
Las instituciones que cuentan con suero antialacránico y están preparadas para atender casos de intoxicación por picadura son:
Centro Antialacránico en el Hospital Materno-Infantil, en la capital del estado
Centro de Salud del municipio de Nombre de Dios
Centro de Salud de Vicente Guerrero
Centro de Salud de Súchil
Hospitales Integrales de la Secretaría de Salud
Hospitales Generales de la Secretaría de Salud
El suero debe estar distribuido prácticamente en todo Durango, estratégicamente para atender a la población, sobre todo en las zonas de mayor incidencia.
A principios del siglo XX, los científicos Carlos León de la Peña Gavilán, originario de Durango, e Isauro Venzor, de Chihuahua, se unieron para encontrar una solución médica al veneno del alacrán.
En 1931, presentaron públicamente los resultados de un estudio que incluyó 300 casos clínicos tratados con el suero. El éxito fue rotundo, y desde entonces esta fórmula ha sido aplicada en miles de pacientes. Antes del desarrollo de este tratamiento, el estado reportaba más de 40 muertes anuales por picaduras. Tras su introducción, la mortalidad disminuyó significativamente.
La presencia del alacrán en Durango no solo representa un riesgo sanitario, sino que también se ha convertido en parte de la cultura popular. Estos animales aparecen en artesanías, bebidas, dulces, e incluso en platillos exóticos. Sin embargo, su peligrosidad sigue siendo una realidad que requiere atención.
