El kiosco de Canatlán, un elefante blanco
Un kiosco debe ser el centro de cultura de una plaza, el punto de reunión de los jóvenes, de las familias
Marco Antonio Rodríguez / El Sol de Durango
CANATLAN, Dgo.(OEM).- Durante muchos años, el kiosco del Jardín Juárez, en el centro histórico de Canatlán, fue centro de reunión de jóvenes y niños, quienes acudían a disfrutar las botanas, las galletas y la música de las rockolas.
Personas muy recordadas como Marthita Reyes, Jesús Villa y Francisco Orozco Díaz le dieron vida a ese espacio durante muchos años, en los kioscos penúltimo y antepenúltimo, respectivamente.
Fue con el edificio actual, construido a principios de la década anterior y remodelado en el trienio antepasado, cuando por su estructura ya no permitió utilizarse como fuente de sodas.
Por su parte, el Senador y orgullosamente canatlense Juan Quiñones Ruiz recuerda que su niñez la vivió muy cerca de ahí, siendo el kiosco punto de reunión, hasta para jugar dominó tomándose un refresco.

























