Locallunes, 29 de diciembre de 2025
El Sol de Durango reconoce la labor de sus voceadores con posada decembrina
Más de 40 voceadores acompañados de sus familias disfrutaron de una agradable convivencia
Joshael Rojas

El Sol de Durango organizó una posada para celebrar estas fechas con sus voceadores y sus familias con el fin de reconocer la importancia de cada uno de los colaboradores que contribuyen a que día a día los ejemplares de este medio de comunicación lleguen a los hogares duranguenses, como desde hace 78 años que comenzó a escribirse esta historia, permitiendo que los duranguenses tengan en sus manos el ejemplar impreso con la información más relevante de la entidad, el país y el mundo.
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Aproximadamente 40 voceadores, acompañados de sus familias, se reunieron en las instalaciones del periódico ubicadas en Avenida 20 de Noviembre de esta ciudad capital, para conmemorar las fiestas decembrinas, ahí se realizaron diversas dinámicas recreativas, momentos de convivencia y la entrega de obsequios como muestra del agradecimiento que tiene la empresa al esfuerzo que realizan diariamente quienes mantienen viva la tradición del periódico impreso.
Uno de los asistentes fue Herminio Ávalos, reconocido como uno de los voceadores con mayor trayectoria en El Sol de Durango, quien cuenta con más de 58 años dedicados a la distribución del Diario, medio de comunicación que también se realiza y fabrica en esta casa editora; evocó cómo a lo largo del tiempo construyó sus rutas de reparto, las cuales no las define el voceador, sino los propios clientes.
“Es el cliente el que va dando la ruta, uno se desvía por una calle, luego por otra, porque la gente te pide que le lleves el periódico todos los días, y así se va formando el recorrido”, explicó Ávalos, quien destacó que muchos de sus clientes lo han acompañado durante décadas, convirtiéndose en parte de su historia personal y laboral.
Con nostalgia, el veterano voceador rememoró una época en la que el periódico impreso tenía mayor presencia que en la actualidad, antes del auge de las redes sociales, y detalló que en sus inicios llegó a repartir hasta 180 ejemplares diarios, cifra que con el paso de los años se ha reducido considerablemente ante la llegada del internet.
“Antes el periódico se veía más que las redes sociales, hoy mucha gente prefiere informarse por el teléfono, y eso ha afectado al voceador, porque si antes vendíamos 50 periódicos, ahora a veces solo se venden 20”, comentó, al tiempo que subrayó la importancia de motivar a quienes aún se dedican a este oficio para que no abandonen una labor que por generaciones ha sido sustento de muchas familias.
También apuntó que eventos como esta posada representan una distracción y un reconocimiento para los voceadores, quienes pocas veces conviven entre sí, debido a que de a poco se han retirado algunos del oficio y ya no se reúnen como antes. Así también, lamentó la ausencia de algunos compañeros, aunque reconoció que las razones pueden ser diversas.
Finalmente, envió un mensaje tanto a la empresa, como a sus compañeros voceadores, exhortándolos a valorar su trabajo y a las nuevas generaciones a aprender de la experiencia de quienes han dedicado su vida a esta labor. “Que no renieguen de su trabajo, porque de aquí sale el sustento de la familia. Mientras haya fuerzas, hay que seguir adelante”, concluyó.
Con este tipo de actividades, El Sol de Durango refrenda su compromiso con quienes, desde muy temprano y sin importar las condiciones, recorren las calles de la ciudad para llevar la información impresa a los hogares duranguenses, preservando una tradición que forma parte de la historia del periodismo local.