La pérdida de un ser querido en tiempos de Covid
El 70% de los servicios funerarios que se prestan en los tres panteones que están a cargo del Gobierno municipal, son de personas que han perdido la vía debido al SARS-CoV-2, por lo que estos han debido prepararse para recibirlos
Ismael Hernández / El Sol de Durango
Diariamente, personal médico de todas las instituciones entregan todo su esfuerzo para salvarle la vida a miles de personas que se han visto infectadas.
Para tal efecto, se ha capacitado en distintos niveles, tanto al personal de los hospitales que maneja los cuerpos, como al personal de las funerarias, y también al de los panteones, esfuerzo interinstitucional que involucra a los tres órdenes de gobierno.
Y es que desde que se sabe que un paciente es infectado y necesita traslado a una institución médica deben cumplirse con ciertas especificaciones.
Los servicios funerarios deben limitar el acceso a las personas más allegadas al fallecido, el féretro no se puede abrir, de hecho se aísla con hule especial que rodea el ataúd, y solamente se permite el servicio por espacio de unas horas.
Al llegar al panteón, solo se permite el acceso a no más de 20 personas quienes tienen estrictamente prohibido abrir el ataúd, y el servicio se hace rápido, con personal que porta cubre bocas.
El director de Salud Pública municipal, señaló que todo este proceso sin duda es muy desgastante para los familiares, por ello se conmina a que los deudos se acerquen a las instancias de Salud Mental, para que profesionales en el ramo, presten la atención necesaria.
Cabe resaltar que en el caso de las personas a las que se decide cremar por parte de los familiares, también se deben cumplir con todos los protocolos desde el fallecimiento hasta la incineración.
ante esto César Cardosa precisó que poca gente opta por la cremación, y éstos servicios los prestan empresas privadas, aunado a que es parte de la cultura, el preferir un sepelio, y darle destino final de sepultura a los fallecidos.





























