Locallunes, 9 de febrero de 2026
Persiste el rezago educativo en Durango
Aunque el grueso del problema está en mayores de 50 años, el IDEA localiza a jóvenes sin educación básica en anexos y comunidades apartadas
Joshael Rojas

El director del Instituto Duranguense de Educación para Adultos (IDEA), Guillermo Arce Valencia, reconoció que en la entidad aún existen casos de jóvenes que no saben leer ni escribir, aunque precisó que el mayor rezago educativo se concentra en personas mayores de 50 años.
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“Sí hay jóvenes, es un porcentaje mucho menor, porque la mayor parte de los rezagados son adultos mayores de 50 años hacia arriba”, explicó el funcionario, destacando que pese a tratarse de una proporción reducida, se trata de un problema que requiere atención puntual.

Arce Valencia apuntó que muchos de estos jóvenes no tuvieron acceso a la educación básica en su momento. “Lamentablemente a estas alturas no se les dio esa oportunidad o no pudieron aprovechar esa oportunidad de aprender a leer y escribir”, aseveró.
Detalló que el IDEA localiza a estas personas a través de distintas estrategias y alianzas. “Tenemos relación con asociaciones civiles que dan apoyo social y ahí localizamos a muchos jóvenes”, comentó, además de los centros de rehabilitación. “En los anexos hemos localizado un número importante de jóvenes que no saben ni escribir”, agregó.
Destacó además el trabajo coordinado con instancias gubernamentales. “Nos hemos sumado a las tareas a través del DIF estatal, los DIF municipales y los recorridos que realizan los alcaldes en las localidades”; este trabajo interinstitucional les permite identificar a personas que no concluyeron la primaria o secundaria, e incluso a quienes no saben leer ni escribir.
El funcionario enfatizó que los casos de jóvenes y niños analfabetas se detectan principalmente en comunidades alejadas. “En localidades muy dispersas nos encontramos jóvenes y niños a los que no se les ha dado la oportunidad de ir a la escuela”, señaló.
Arce Valencia sostuvo que el respaldo de los padres de familia y familiares cercanos resulta clave cuando se trata de menores de edad. “Quien nos facilita las cosas son los papás, porque son los que deben permitir el proceso de atención educativa”, afirmó.
El director del IDEA mencionó que los testimonios de personas que logran aprender a leer y escribir representan una motivación para el personal de la institución. “Habla de un cambio de perspectiva, de una transformación favorable en su condición de vida”, expresó.
El titular del IDEA puntualizó que los testimonios de las personas que se han integrado a este programa de educación han cambiado su perspectiva y condición de vida en una forma positiva, estimulándolos a seguir adelante. “Una señora nos dijo: ‘Yo tuve que aprender a leer y escribir para defenderme’”, relató, al enfatizar que la responsabilidad del instituto es llevar los servicios educativos a quienes los necesiten, sin importar el lugar donde se encuentren.