Democracia y debate | Ciro
No hablar de lo ocurrido la semana pasada en la CDMX con Ciro Gómez Leyva es no querer hablar del elefante en la habitación.
No sabemos y posiblemente nunca sabremos las motivaciones reales de los delincuentes que dispararon contra Ciro, no sabemos y seguramente nunca sabremos qué fue lo que buscaban realmente, si era matar, si era dar un susto de muerte.
Con lista en mano hemos visto señalar al Ejecutivo uno a uno los comunicadores, empresarios, comentócratas, deportistas, en fin, nadie se escapa al dedo inquisidor de la mañana, donde separa la piedra del grano.
Ese es el elefante que todos los días desde Palacio está presente, se pasea entre nosotros, incluso se burla de nosotros, porque nos negamos a verlo.
El ser periodista es un oficio de riesgo, el hablar, el pensar, el comunicar, el atreverse a tanto, puede ser peligroso y costar la vida en México y en muchos otros países de América Latina.
Pero el elefante que vive en Palacio y nos negamos a ver a traído muchas penas y división.
Vamos a darnos cuenta que ese animal gigantesco está en el salón y nos lastima.
Abrazo a Ciro.
















