Domingo de reflexión | Cuaresma es morir para dar fruto
Jesús murió como vivió: amando, entregándose, en completa donación, vivió apasionado por sus ideales, por sus sueños. Y esa es la invitación que hoy hace a cada uno de nosotros: hay que morir para vivir.
Pidamos a Dios vivir amando, vivir muriendo poco a poco, vivir apasionados hasta el punto de estar dispuestos a dar la vida por lo que amamos.
Pidamos que sepamos valor la entrega amorosa de Jesús, la entrega de su vida, que trajo a nosotros el perdón eterno del Dios que nos ama.
Que tengan buena semana.
Su amigo
Padre Yaco















