ElCrítico21 | Cassandro: No hay peor lucha…
Y la bravura se siente por el impecable manejo de recursos. Una fotografía al extremo colorida, edición, elenco y, sobre todo, una playlist emotiva con canciones seleccionadas con precisión quirúrgica para potenciar las emociones entre el auditorio.
Además, esta película comprende de qué va la lucha libre.
Y, al mismo tiempo, entiende la bifurcación entre Saúl Armendáriz y Cassandro, su flamboyante creación.
Saúl y Cassandro encuentran el cuadrilátero ideal para vivir su identidad sexual y, aún sin pretenderlo, el combate será entre los dos. Y solo uno resultará vencedor.
Así, en los noventa, mientras Juan Gabriel conquistaba el Palacio de Bellas Artes, Cassandro luchaba en pos de su estrellato definitivo. Carlos Monsiváis debe estar sonriendo en este momento.















