Análisisviernes, 26 de agosto de 2016
Hermosillo Flash exhibe a Javier Gándara
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SSSSSSSS…. Sigue la justicia federal amparando a los corruptos padrecistas, en especial al jefe de todos esos bandidos, el ex gobernador de Sonora, Guillermo Padrés. En México, sólo hay manera de interpretar esta “suerte” y esa es ni más ni menos que una instrucción de “mero arriba”, habida cuenta la cercanía del Cuarto Informe de Gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, a quien le urge mantener buenas relaciones con el PAN, y no sólo por la circunstancia mencionada, sino porque necesita de la fuerza de esa bancada en el Congreso de la Unión para empujar el paquete presupuestal 2017 y aprobar la Cuenta Pública de este año. O sea, pues, es irrelevante la exigencia de los sonorenses de que se aplique la Ley a los rateros del sexenio pasado, con esos puntos de la agenda de Peña Nieto. Decíamos que sólo así puede entenderse que desde el Poder Judicial de la Federación haya obtenido una suspensión provisional para evitar ser detenido, luego de que pidió la protección de la justicia contra cualquier orden de localización, presentación o detención que solicite en su contra la Procuraduría General de la República, tras la denuncia que interpuso en su contra su sucesora en el cargo, Claudia Pavlovich. La información que consignaron medios nacionales señala que la demanda de garantías quedó radicada en el juzgado Sexto de Distrito de Amparo en Materia Penal de la Ciudad de México, territorio que manejan a su antojo abogados léperos de la talla de la defensa de Padrés, como son Antonio Lozano Gracia y Diego Fernández de Cevallos. Y que, además, Padrés reclama que la PGR no respondió a un escrito que presentó ante la institución el pasado 2 de agosto, derivado de que en junio del presente año, la PGR aseguró que atendía las investigaciones contra el ex gobernador y otros ex servidores públicos de la entidad. Hay que recordar que la gobernadora Pavlovich había exigido a la titular de la PGR, Arely Gómez, que no hubiera impunidad y que se resolvieran las denuncias que presentó contra servidores públicos de la administración de Guillermo Padrés. Y en respuesta a este posicionamiento de la Gobernadora sonorense, la PGR hizo el señalamiento sobre las investigaciones al ex mandatario panista. Pero lo que realmente es una burla para Sonora y los sonorenses es que ese juez federal fijó una garantía de 5 mil pesos a Guillermo Padrés, “mientras se desahoga su caso”. Ya suman varias las afrentas que hacen esa camarilla de pillos panistas del más alto nivel, vía los jueces de dudosa integridad moral que juguetean con los códigos penales y se pitorrean de las exigencias de la sociedad sonorense ante la pasividad del inquilino de Los Pinos. A decir de varios analistas de primer orden del acontecer político nacional, en lugar de arribar Peña Nieto a esta etapa de su administración con una imagen fuerte y con pleno dominio del escenario nacional llega todo lo contrario; es decir, reducido, acotado, con un alto nivel de desprestigio. Y que esto sólo se puede explicar por la cortedad de miras de sus dos principales lugartenientes. SSSSSSSS… Por cierto, de no darse los siguientes movimientos en el gabinete del Presidente Enrique Peña Nieto, parece que son irreversibles los cambios en su equipo. Hasta anoche el rumor era de que Luis Videgaray dejaba la SHCP para irse a operar el proceso electoral en el Estado de México; su lugar lo cubriría José Antonio Meade Kuribreña, actual Secretario de Desarrollo Social y transexenal cuadro en los primerísimos niveles; José Calzada Rovirosa iría a la Segob, Arely Gómez de la PGR a la Secretaría de la función Pública, Renato Sales a la PGR, Ricardo Aguilar a la Sagarpa, sin que la rumorología indique a dónde irá Miguel Ángel Osorio Chong y quién ocupará la Sedesol. Bueno, salvo uno o dos de los mencionados, el resto no han dado pie con bola en sus responsabilidades y de ahí el desplome de la figura presidencial. Harían mejor en darle las gracias y no darles de nuevo una oportunidad. SSSSSSSS… Por cierto, hablando de movimientos telúricos, se rumora fuerte que pronto pasará a formar parte del gabinete de la gobernadora Claudia Pavlovich Arellano un cuadro conocedor de los buenos de todo lo que se refiera a administrar las finanzas. Se trata de Rubén Darío Araiza, quien cuenta con una larga y sólida experiencia en ese ramo de la cosa pública y, lo que es también importante, dicen que trae un apoyo de lujo, que lo recomendó ampliamente con la Mandataria. Esperemos noticias, porque esto apunta a que se va a poner bueno y sabroso. SSSSSSSS… Servando Carbajal inaugura una nueva sucursal de su cadena de supermercados Súper del Norte en Nogales. La tienda está ubicada en la avenida Ruiz Cortínez de aquella población fronteriza. Al evento de apertura fueron invitados Arturo Villegas, director de Banca Empresarial de Bancomer, y Antonio Poblete, ejecutivo de Bancomer. Al abrir sus puertas al público, y en congruencia con el carácter filantrópico del Corporativo Súper del Norte, se echó a andar la campaña de donativos en apoyo de la institución “Manitas que hablan”. Enhorabuena. SSSSSSSS… Seis años después, como un boomerang, le pegó duro y a la cabeza a Javier Gándara Magaña el atropello y abuso de autoridad que cometieron contra el periodista Eduardo Gómez Torres, él en su carácter de Presidente Municipal de Hermosillo en 2010 y los mequetrefes de José Inés Palafox, a la sazón titular de la Sidur, y Guillermo Padrés, entonces gobernador de Sonora y jefe de los dos mencionados. Quizá al final del día, esa injusticia cometida por los tres personajes de marras y que absorbió en forma completa Javier Gándara, por su carácter autosuficiente, termine por ser el último clavo en su ataúd como político; si no había tenido suficiente con la derrota en sus aspiraciones por ser gobernador del Estado. Ayer circuló en redes sociales una misiva firmada por Eduardo Gómez Torres que apareció en un desplegado periodístico, en el cual las palabras empleadas por el comunicador reflejan la incredulidad de un hombre de bien ante el atropello del que fue objeto. También nos hablan de que hasta el último día de su vida fue un hombre que confió en que las cosas llegarían a arreglarse por las buenas; pero, sobre todo, que fue una persona temerosa del poder que tienen algunos, que los hace sentirse dueños de vidas y haciendas y de lo que éstos son capaces de hacer. Porque, en efecto, Gómez Torres siempre supo que esos enemigos que tenía frente a él, entre ellos Javier Gándara Magaña, eran unos verdaderos abusivos. Si no, juzgue usted.