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Análisisdomingo, 2 de julio de 2017

Primer asaltante de un banco en Sonora

Sociedad segura

Se ve que el “Dijuntito” tenía bien estudiado el terreno, pues los siguientes movimientos los ejecuta con toda precisión, y éstos se orientan a confundir a sus perseguidores.

Avanza precipitadamente por la Cinco de Febrero hasta la No Reelección, donde a bordo de un carro de alquiler, del sitio 19, que va tripulado por Salvador González (el mismo y popular gestor a quién sus amigos llamamos cariñosamente “El Matón”.

Se dirigen al Mayo ignorando que dos kilómetros antes de llegar a Bacobampo ya los esperaba la Policía. Al advertir su presencia, “El Dijuntito” se interna a pie en unos sembradíos y, parapetado en un canal, se lía a tiros con sus perseguidores.

En la refriega cae muerto el comandante de la Policía, Manuel Vilches. Al quedarse sin parque “El Dijuntito” opta por rendirse.

Al esclarecerse su identidad se sabe que los datos que dio en Navojoa son los correctos, que tenía a la sazón 30 años de edad y que, en efecto, lo apodaban “El Dijuntito”.

José Martínez Aguilera “El Dijuntito”, primer asaltante bancario de estos tiempos, padecía de una tuberculosis. El producto de asalto lo quería para curarse; murió en la cárcel de Navojoa víctima de esa terrible enfermedad.

Por esos mismos días fue atacada la sucursal Empalme del Banco de Comercio con un botín de ochenta mil pesos (más o menos la misma suma que los estudiantes que efectuaron el asalto hubieran logrado mediante una rifa o un baile.

Tomado del libro, Cajeme de ayer, escrito por el distinguido periodista Miguel Mexía Alvarado (+).

Roberto Fleischer Haro. Miembro de la cuarta generación de egresados de la Escuela de Policía del Estado de Sonora.

Registro Nacional de Seguridad Pública FEHR440205H26223583

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