Localjueves, 23 de febrero de 2017
Alarma voraz incendio
Acabó con todo lo que se hallaba en el área de carga y descarga.
Gustavo Vargas

TEPEAPULCO, Hgo.- Acabó con todo lo que se hallaba en el área de carga y descarga de una empresa dedicada a la comercialización de materiales para la construcción. El reporte de la ignición fue emitido por vecinos de la avenida Carlos Lazo, cuando al parecer el fuego ya se había apoderado de materiales altamente inflamables que se hallaban en el patio de maniobras, pues cuando pudieron percatarse del hecho, las llamas salían despedidas desde lo alto del portón del comercio. Alarmados, residentes del área también conocida como “Las Escaleras”, realizaron llamadas de manera simultánea tanto al Centro de Control, Comando, Comunicaciones y Cómputo (C-4) como a la Secretaría de Seguridad Pública, Tránsito y Movilidad Municipal, para avisar sobre la quema pues temían que el fuego pudiera alcanzar sus viviendas. De inmediato tanto la despachadora del número de emergencia como de la Policía Municipal notificaron el suceso a la Unidad de Bomberos, por lo que en segundos arribaron al lugar. Una vez en el exterior los “tragahumos” tuvieron que acceder saltando desde uno de los bordes de la entrada debido a que la bodega se encontraba cerrada. Estando dentro de inmediato iniciaron las labores de sofocamiento, las cuales demoraron alrededor de sesenta minutos pues en el patio hallaron varias cubetas de aceite, costales vacíos de cemento, recipientes plásticos como botellas y otros contenedores que sirvieron para avivar el fuego. Ahí, también hallaron una camioneta Nissan, de la cual se presume pudo iniciarse la quema, pues de acuerdo a los rastros que se hallaron en la unidad pudo tratarse de una variación en el voltaje del sistema eléctrico lo que provocó que la parte frontal ardiera y un chispazo ocasionó que los materiales que se hallaban en el entorno ardieran. Las flamas superaron los diez metros de altura, por lo que las radiaciones que se emitieron en el lugar hicieron más difíciles las labores de sofocamiento que efectuaron los bomberos David Torres, Fernando Becerra, Heriberto Mendoza, Ángel López y Nicolás Rosales. En el lugar también estaba estacionada una retroexcavadora comúnmente conocida como “Mano de chango”, a la cual le explotaron los neumáticos y el motor. A pesar de que las llamas alcanzaban las ventanas de una vivienda no fue necesario evacuar a los propietarios y venturosamente el hecho solo terminó en pérdidas materiales, las cuales aún no han sido cuantificadas, según relató el titular de la unidad Julio Antonio Becerra.