Localmiércoles, 30 de abril de 2025
Camila, una pequeña que vive con diabetes, ENTREVISTA
Vivía una infancia normal y la enfermedad apareció de repente
Maximiliano Pérez

Camila es una pequeña de 9 años que desde hace 3, fue diagnosticado con diabetes infantil tipo 1. Eso cambió totalmente su vida y la de su madre Renata, quien le ha acompañado en todo momento en su tratamiento y en el manejo de emociones para que pueda llevar una vida lo más normal posible.
De acuerdo con el testimonio de la madre, Camila era una niña muy dinámica y alegre, pero cuando cumplió 6 años comenzó a detectar que no tenía la misma energía que le caracterizaba, a eso se sumaron lapsos de fatiga y falta de ánimo para realizar actividades, incluso para convivir con otros niños. También presentaba mucho cansancio, algo inusual porque no hacía mucho ejercicio.
“Ya no era normal y evidentemente la tuve que llevar al médico, luego de varios estudios nos dijeron que tenía la diabetes, a mi me pareció increíble porque ni siquiera tenemos familia cercana que lo padezco y no había como que margen de que lo padeciera por la carga genética, después de eso la verdad todo fue muy difícil “, agregó Renata, madre de la pequeña.
La falta de insulina obligó a que la menor fuera sometida a inyecciones colocadas directo en el hígado, órgano que produce la insulina y algo muy doloroso para Camila, quien no soportaba el llanto por el tratamiento, sin embargo, poco a poco esto se tuvo que volver algo normal.
Actualmente y al paso del tiempo ha logrado mantener una vida estable, aunque de repente persiste el agotamiento y los hábitos alimenticios cambiaron totalmente, Camila se pierde de cosas que a los niños les encantan, como comer alguna fritura o golosinas, si lo hace, pero con un control demasiada distinto. La batalla es librada junto con su madre, quien día a día hace lo más que puede para darle una buena calidad de vida.
La diabetes tipo 1 en los niños es una afección en la que el cuerpo del menor ya no produce una hormona importante (insulina), hormona que necesita para sobrevivir, por lo que la insulina que le falta debe reemplazarse con inyecciones o con una bomba. La diabetes tipo 1 en niños solía llamarse “diabetes juvenil” o “diabetes insulinodependiente”.