Médicos y enfermeras formados para servir
La práctica es tan demandante que a veces se descuidan a la propia familia y ponen en riesgo la propia salud
Mario Castelán
Por su parte María del Pilar, quien se desempeña como enfermera, comentó que muchas veces está en juego la vocación.
“Detrás nuestro hay una pareja, padres, hermanos, hijos, a quienes en ocasiones se les descuida por cumplir con el trabajo, a veces eso te hace dudar y también el saber que una se expone a un contagio”.
Aseguraron que el portar un uniforme de médico o de enfermería, es un orgullo.
“La indumentaria, la vestimos de una manera digna, es parte de lo que nos identifica, muestra que nos formamos para servir y lo hacemos con el gusto de ayudar, en ocasiones hasta el límite de nuestras fuerzas”.
Por último, comentaron que a pesar de los momentos amargos y desvelos dando atención a los pacientes, sus profesiones les han traído grandes satisfacciones.


























