Las Administradoras de Fondo para el Retiro (Afore) son instituciones financieras privadas en México, cuyo fin es administrar los fondos de retiro y ahorro de los trabajadores afiliados. Las Afore tienen prohibido tener patrimonio propio, además, no pueden invertir el dinero de los trabajadores de manera directa, pues su función es meramente administrar los recursos que custodia. Para poder invertir los recursos que administra, se vale de otras sociedades privadas que crea y maneja llamadas Siefore, las cuales invertirán los recursos del trabajador en las sociedades de inversión que van generando con base a la edad que tenga el trabajador, sujetándose a las regulaciones y límites máximos que le permite la ley.
En diciembre de 2019 se hizo una reforma en la manera en que las Afore invierten los recursos; es así que las Siefores tradicionales migraron a un modelo de Siefores generacional, con el fin de aminorar los costos operativos y disminuir las comisiones. Las sociedades de inversión, mejor conocidas como fondos, son la forma más accesible para que los pequeños y medianos inversionistas puedan beneficiarse del ahorro en instrumentos bursátiles.
Todas las Afores cuentan con un comité de riesgo e inversiones, las cuales tienen como función medir y monitorear los riesgos a los que está expuesta una siefore y determinar qué instrumentos financieros son los más adecuados para invertir. Todas las Afores están reguladas por la Secretaría de Hacienda, la Comisión Nacional de Ahorro para el Retiro, además deben contar con la autorización de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, así como de las distintas bolsas mexicanas de valores para que puedan ejercer su función de operadora de fondo.
Antes de la reforma al sistema de pensión de 1995, se implementó una búsqueda de los distintos modelos de pensiones que había en el mundo; al final, el gobierno optó por usar el modelo chileno de las Afores. Es así que en 1995 se creó la figura de la Afore en México, pero fue hasta el primero de julio de 1997 que entró en vigor para aquellos trabajadores que cotizaban al Seguro Social; posteriormente, a lo largo de los años, empezaron a migrar otro tipo de trabajadores al modelo de las Afores. Los trabajadores sindicalizados del IMSS e ISSSTE lo hicieron en 2007, los trabajadores de Pemex en 2016, y los últimos en migrar a este modelo fueron los trabajadores del Estado de México.
El modelo de las Afores es el tronco central no solo de la privatización de las pensiones en México, sino también de un modelo universal de pensión. El gobierno no necesita controlar el dinero de las Afores, pues técnicamente ya lo hace. Por ley, la mitad de los recursos que administran las Afores deben ser invertidos en Cetes y bonos de gobierno; además, existen otros instrumentos financieros como las Fibras y Fibras E que permiten invertir en obras de infraestructura ya sea de gobierno o particulares. Las Fibras E van encaminadas a financiar obras de infraestructura tendientes al desarrollo de energía.