El profesor Miguel Jiménez González laboró 9 años en la Escuela Secundaria Técnica N° 5 como docente de español. Durante ese tiempo mucho disfrutó de su trabajo. Al terminar su nombramiento, cambió de institución educativa y desde entonces guardó en su corazón las experiencias ahí vividas. Hoy que cumple 60 años de existencia, la Secundaria Técnica N° 5 le dedica con mucho cariño el siguiente poema. Para todos los presentes al acto de aniversario, fue una sorpresa muy agradable escuchar al profesor Miguel Jiménez González.
¡Cómo han pasado los años / y tú, tan gallarda, tan airosa y tan sonriente, / tan viva, tan llena de nostalgia, / tan llena de amor ardiente. / Pasillos bulliciosos, llenos de orgullo y prestancia, alumnos inquietos, / corazones llenos de esperanza, / ¡Prestos a combatir la ignorancia! /paredes silenciosas, / testigos mudos del paso de los años, / anidan en tu alma, / historias vivas, recuerdos gratos. / ¡Cuántos recuerdos en tus muros guardas! / ¡Cuántas historias y anécdotas gratas! De infinidad de alumnos que han pasado por tus aulas. / rostros olvidados, / nuevos alegres y serenos, / yertos por el tiempo, / en tus aulas se forjaron. / caminos intrincados de lucha y dolor, / transformadora de almas y mentes. / Principios y valores, resaltan tu labor, / a ti, que, con tu ejemplo y tenacidad, / nos enseñas siempre la verdad, / con tus palabras, nos brindas consuelo. / Dios te guarde un pedazo de cielo. / Escuela de entrega abnegable, escuela soñadora incansable, / escuela forjadora de mentes, / escuela de corazón fuerte, / escuela de nobles ideales. / Dios guiará por siempre tus pasos, / te reconfortarás en su regazo, / porque has cumplido una gran misión, / dedicando toda tu vida a la noble tarea de la educación. sesenta años se dicen pronto, / sesenta años son muchos, / sesenta años son pocos, para contar lo que hiciste, / para llorar lo que sufriste, / para expresar todos tus logros ¡Qué sutil es la vida en esta tierra! / un minuto, una hora, un tiempo, / un suspiro y nada queda; / un sueño, una flor, un amor; / un pequeño instante, un solo corazón, / un borrarse pronto y una espera. / se vive, se ama, se llora; el tiempo redime olvida y perdona, / tu noble trabajo: ser una gran escuela. / sesenta años sirviendo, guiando y amando, / sesenta años son tu alma, / tu aureola y tu corona. / Escuela Secundaria Técnica cinco/ gracias por todos lo que nos has dado, gracias por tu noble labor, / gracias por tu noble labor, / gracias por tu gran vocación. / gracias por tus sesenta años / ¡Sirviendo a la educación! Estos años que han pasado / las vidas que has forjado todos los sueños que se han cumplido / en tus muros han quedado. / A ti te rendimos tributo con ilusión, / en todos estos años; / te celebramos con honor, / ¡Te veneramos con ahínco! A ti nuestra grandiosa escuela. Secundaria Técnica Cinco. Las palabras se agolpan en lo más profundo de nuestro corazón, / al expresarte nuestro agradecimiento / en el aniversario de tu fundación.
Docente y escritor
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