El milagroso niño Sabinito
Desde hace casi dos siglos llegó San Sabinito al Barrio de la Salud.
Karla Aguilera Rangel
Por eso, la capilla de San Sabinito está rodeada de regalos que le han dejado las personas, balones autografiados por los futbolistas que se encomiendan a él, rosarios y figuras de los artistas que lo visitan, fotografías y veladoras que le dejan el resto de las personas.
Las personas pasan por su capilla para encomendarse
Ana Elsa Castañeda, de la comunidad San Javier, es una de esas personas que suele visitarlo, porque el niño Sabinito le hizo un milagro y está muy agradecida.
Con lágrimas en los ojos, contó que hace un año dos meses estaba a punto de perder a su bebé, pues los doctores le decían que no iba a sobrevivir.
“Es muy milagroso, cuando estuve embarazada de mi niño yo lo iba a perder, entonces mi esposo lo encomendó a San Sabinito, así que ahora tengo aquí a mi criatura y está bien.
“Yo vengo a darle las gracias y a visitarlo, también le traigo juguetes en su cumpleaños, mi esposo también tiene su manda, viene cada mes a dejarle su veladora”.


















