Pan de muerto, una viva tradición
Esta delicia mexicana es de forma circular y es una costumbre comerlo en fechas cercanas al 2 de noviembre
Sandra Zúñiga / El Sol de Irapuato
Una de las tradiciones que forma parte de las festividades del Día de los Difuntos es el pan de muerto, este alimento de la gastronomía mexicana que destaca por su sabor y suele comerse en esta temporada.
Además es un elemento principal que no pueden faltar en los altares dedicados a los seres queridos que fallecieron.
Este típico pan de dulce mexicano tiene su origen en la época de la Conquista, es de forma circular, ya que representa el ciclo de la vida y la muerte.
Un pan que se caracteriza por su aroma de flores, naranja o esencia de azahar.
En cada región existen diversos tipos, desde aquéllos con forma de un cuerpo humano, animales o de flores; o incluso la figura de una persona.
En el estado de Guanajuato,el pan es circular. Actualmente se pueden disfrutar desde los clásicos de azúcar, aqueélos que llevan ajonjolí hasta los que han innovado con rellenos de todo tipo.
El tradicional es una masa redondeada con un círculo que simula un cráneo, se decora con figuras de masa en forma de huesos.
La bolita encima del pan representa el cráneo o el corazón.
El azahar que se emplea para su elaboración es un tributo en honor a los fallecidos.
El pan de muerto es un tributo para después comerse.
Innovan en su preparación
Don Jesús Serrano García, propietario de la panadería “San Cayetano” y con 67 años en el oficio de la panadería, con un mes de anticipación empiezan a solicitarle el pan y usando la receta familiar es que cada año ofrecen esta delicia en su panadería.
La familia Serrano abrió las puertas de la panadería “San Cayetano” en 1938, es una de las más longevas de Irapuato y la encabeza Jesús Serrano García de 85 años de edad.
La herencia de este noble oficio viene de los padres de don Jesús, Fernando Serrano y María García; a la fecha ya son cuatro generaciones de panaderos.
El señor Serrano compartió su receta y destacó que con el paso de los años se han realizados cambios; en la actualidad la gente lo pide con diversos rellenos, sin embargo el tradicional sigue siendo el favorito.
Ya perfectamente bien integrados la masa se saca de la batidora, se pone a reposar de 30 minutos a una hora para que afloje la masa y se pueda trabajar mejor.























