Todo un arte, los alfeñiques
Tradición se mantiene viva, de generación en generación.
elsoldeirapuato
Karla Aguilera Rangel
Irapuato, Gto.- Los tradicionales alfeñiques forman parte importante de la cultura mexicana, en donde pueden encontrarse desde las típicas calaveras, frutas, animales, comida, personajes famosos, entre otros; por lo que forman parte esencial de decoración en los altares de muertos.
El alfeñique
“Alfeñique”, es de origen árabe y se usaba para llamar a la pasta de azúcar cocida, que es convertida en un dulce para el día de muertos.
Su tradicional uso se remonta desde los aztecas, ya que durante su imperio hacían figuras como regalo y ofrenda para sus muertos, eran hechas de amaranto, mieles silvestres o de frutos y otras pastas comestibles; generalmente eran figuras en forma de cráneos.
Cuando llegaron los españoles, prohibieron el amaranto, por lo que el dulce de alfeñique fue adoptado por los mexicanos utilizando la caña de azúcar para hacerlo.
Actualmente el alfeñique continua elaborándose por familias como una tradición que adorna los altares de muertos, es conocido como un arte popular y es costumbre consumirlo en la celebración de día de muertos
Elabora alfeñiques por más de 15 años
María Guadalupe García Ramírez, quien lleva alrededor de 15 años dedicándose a la elaboración de alfeñiques, mencionó que es una tradición que tiene su familia en Irapuato.
Explicó que para elaborar alfeñique se necesita azúcar glass, grenetina, colorantes vegetales, clara de huevo, algunas veces limón; además comentó que el procedimiento depende de la figura que se quiere hacer.
“Cuando es figura hueca, hacemos moldes y cuando es maciza es a mano, no requiere moldes, también usamos muchas cosas extra para adornar, como el papel china, estropajo para simular la forma del nido, el coco para simular el pasto, papel de adorno; son detalles que uno va poniendo y dependiendo de lo que quiere la gente”
García Ramírez comentó que realizan de todas las figuras, desde gallinas, cerdos, frutas, burritos, tumbas, calaveras, calabazas, pan de muerto, caricaturas, entre otras figuras.
Explicó que cada figura le toma alrededor de una semana hasta 15 días, ya que depende del tamaño y forma.
María Guadalupe García Ramírez dijo que su marido, Arturo García Rodríguez, quien pinta los alfeñiques ha tenido bastante creatividad para hacerlo y mucha paciencia.
“La creatividad es muy importante, tengo la suerte de contar con mi esposo, para la pintada es muy bueno, el detalla la fruta, las gallinas; las pinturas son mas detallistas, necesitamos paciencia y dinámica para ver que es lo que queremos, nos esmeramos, pero hacemos lo posible de que quede bien”





















