Cuento sobre la educación como estructura de progreso
La selva de los sabios
Una joven ardilla preguntó:
—¿Por qué no comemos esto ahora y satisfacemos nuestra hambre?
A lo que la tortuga respondió:
—Porque si aprendemos a sembrarlas, cuidarlas y cultivarlas a su debido tiempo, nunca volveremos a pasar hambre.
La tortuga no solo compartió su alimento, sino que también enseñó a los demás animales a sembrar y a trabajar en equipo, aprovechando los conocimientos de cada uno sobre la naturaleza.
El conejo, arrepentido y motivado por los resultados obtenidos por los demás habitantes de la selva, pidió que le enseñaran a investigar, reflexionar y trabajar en equipo, comprendiendo que el saber es un tesoro invaluable que nunca pasa de moda ni se agota.
Moraleja: El verdadero progreso nace de la educación, el trabajo en equipo, el esfuerzo y el conocimiento compartido dentro de la comunidad, y no de la improvisación ni de la rapidez, que pueden traer resultados negativos.

















