EN POLÍTICA, perder una vez no es agradable, perder dos veces es bastante desagradable y más cuando son seguidas y peor todavía cuando en una y otra estuvieron muy cerca de obtener el triunfo. La pregunta es: ¿Hasta las cuántas derrotas deben seguir en política los perdedores? Ahí están los casos del priista Miguel Mery Ayup que ha perdido dos veces y el del panista Guillermo Anaya Llamas que ha perdido tres veces, de las cuales dos han sido de manera consecutiva, en 2017 (4 de junio) y 2018 (1 de julio). Mery perdió la Alcaldía de Torreón y la diputación federal por el 6 Distrito de Torreón. Anaya perdió la gubernatura y la senaduría por Coahuila, además perdió la gubernatura en 2011 (3 de julio). Pero vayamos por partes. Guillermo Anaya Llamas, a quien en este espacio señalamos que era un político con buena estrella, ganaba de todas todas hasta que se le acabó esa buena estrella y hasta que las coyunturas electorales dejaron de favorecerle. Luego de un efímero paso por el PRI, Guillermo Anaya ingresó a las filas del Partido Acción Nacional (PAN). En 1996, Anaya ganó su primer cargo de elección popular, una diputación local que obtuvo gracias al Efecto Zermeño cuando el PAN con Jorge Zermeño Infante ganó por primera vez la Presidencia Municipal de Torreón; en esa elección ganó hasta Jesús López Piña. En el 2000, Memo ganó su segundo cargo de elección popular, una diputación federal que obtuvo gracias al Efecto Fox cuando el PAN con Vicente Fox Quesada ganó por primera vez la Presidencia de la República. En el 2002, Anaya obtuvo su tercer triunfo, la Alcaldía de Torreón en la que se vio favorecido por la postulación de Paco Dávila por el PRD que le costó la Alcaldía a la priista Laura Reyes Retana Ramos. En el 2006, Memo Anaya alcanzó la senaduría cuando Felipe Calderón Hinojosa (a quien hizo compadre después) ganó la Presidencia de la República. Anaya disfrutaba de la senaduría a todo lo que da y se mantuvo alejado de Coahuila durante años hasta que regresó para en el 2011 disputar la gubernatura. La pregunta era si Anaya continuaría con su buena racha de triunfos pero no, en la elección del 2011, el panista logró 422 mil 286 votos (36 por ciento) mientras que el priista Rubén Moreira Valdez sumó 721 mil 289 votos (61.48 por ciento). A Anaya, de quien se consideraba pudo haber logrado una votación mayor si no hubiera descuidado su trabajo político cuando fue senador, se le había terminado su buena estrella. Anaya regresó en el 2012 como diputado federal plurinominal. En el 2017, el panista volvió a buscar la gubernatura apoyado por la Unidad Democrática de Coahuila (UDC) y Partido Primero Coahuila (PPC), pero perdió ante el priista Miguel Ángel Riquelme Solís por 30 mil 860 votos. Riquelme sumó 482 mil 891 votos, el 38.19 por ciento, y el panista Anaya, 452 mil 031 votos, es decir, un 35.74 por ciento, la diferencia entre ambos fue de 2.45 por ciento. Guillermo Anaya Llamas encabezó un movimiento postelectoral ‘Frente por la Dignidad de Coahuila’ que terminó siendo ‘Coahuila Digno’. Tras un largo y desgastante proceso en el Tribunal Federal del Poder Judicial de la Federación, se confirmó el triunfo de Miguel Riquelme y la derrota de Guillermo. Anaya tiene tres derrotas, dos de éstas seguidas, ante lo cual los panistas cuestionan sobre su futuro político. ¿A pesar de esas tres derrotas, Anaya seguirá apareciendo en las boletas electorales? ¿Anaya irá por segunda ocasión por la diputación local, por la Alcaldía y por tercera ocasión por la gubernatura? ¿Anaya seguirá controlando las filas del PAN coahuilense? Las respuestas las tienen los panistas. Miguel Mery Ayup ocupó diferentes cargos administrativos como el de director general de Desarrollo Social del Ayuntamiento de Torreón 2000-2002 con Salomón Juan Marcos Issa. Fue diputado en la Quincuagésima Sexta Legislatura del Congreso del Estado de Coahuila y luego secretario del Ayuntamiento de enero de 2010 a febrero de 2013. Mery fue regidor de enero de 2014 a enero de 2017, en el Ayuntamiento presidido por Miguel Riquelme. Luego venía su gran oportunidad al ser candidato de la coalición “Vamos por Torreón” a la Presidencia Municipal en la elección del 4 de junio de 2017. Mery fue un buen y entusiasta candidato pero no ganó porque los torreonenses decidieron darle una nueva oportunidad a Jorge Zermeño Infante, quien había perdido la diputación federal en el 2015 ante José Refugio “Cuco” Sandoval Rodríguez, un auténtico desconocido. Mery, quien realizó una fuerte campaña, no ganó también porque algunos de sus copartidarios no lo apoyaron lo suficiente porque al ganar se fortalecería para buscar la reelección en el 2018. Tras haber perdido la Alcaldía en el 2017, Mery logró para el 2018 la candidatura del PRI por el Distrito 6 (antes 5) que siempre ha sido considerado uno de los más nobles (fáciles, pues) para el tricolor. Miguel Mery no ganó ahora porque se vio afectado por dos fuegos, por el Efecto Zermeño y por el Efecto AMLO, ya que muchos ciudadanos de su distrito votaron por Gabriela Casale Guerra (PAN) y José Ángel Pérez Hernández (MORENA), aunque este último fue registrado por el Partido Encuentro Social (PES). Las cosas, otra vez, no se le dieron a Mery a pesar de haber hecho su chamba…
EN LAS ELECCIONES del primero de julio se dio un voto diferenciado a favor de Andrés Manuel López Obrador para la elección presidencial y de Jorge Zermeño Infante para la elección de alcalde, y uno y otro favorecieron, en mayor y menor medida, a los candidatos a diputados federales y senadores. Los beneficiados fueron Armando Guadiana Tijerina y Eva Galaz Caletti (MORENA), Luis Fernando Salazar Fernández (PAN) y José Ángel Pérez Hernández (MORENA). Los perjudicados fueron Ricardo Anaya Cortés (PAN) y José Antonio Meade Kuribreña (PRI) en la presidencial, Verónica Martínez García y Jericó Abramo Masso (PRI) y Guillermo Anaya Llamas y Esther Quintana Salinas (PAN) en la de senadores, así como Olivia Martínez Leyva y Miguel Mery Ayup (PRI) en la de diputados federales. Hubo panistas, priistas y obviamente morenistas que votaron por López Obrador. Hubo panistas y morenistas que votaron a favor de Jorge Zermeño. Todo este juego de fuerzas terminó por afectar a José Antonio Gutiérrez Jardón (PRI) y a Ignacio Corona Rodríguez (MORENA). El más beneficiado, y para ello basta ver los números, fue Jorge Zermeño, quien, si no nos equivocamos, ha obtenido la votación más alta en la historia de Torreón…
TODOS ESTOS FACTORES, de manera particular el Efecto AMLO y el Efecto Zermeño hicieron añicos la estructura electoral del PRI en Torreón y el Efecto AMLO provocó estropicios en todo el PRI de Coahuila. En Torreón votaron casi 7 de cada 10 ciudadanos de la lista nominal al registrarse un 66.2 por ciento de la participación ciudadana que el año pasado fue de 61.6 por ciento en Torreón y de 62 por ciento en todo Coahuila. Los priistas de Torreón no vieron venir todos estos factores en contra, ni mucho menos la magnitud del tsunami lopezobradorista que, hay que decirlo, no fue exclusivo de Coahuila…
JORGE ZERMEÑO Infante (PAN) fue uno de los 21 alcaldes que lograron la reelección con lo cual los ciudadanos refrendaron su confianza. El caso de Zermeño es similar al de los alcaldes reelectos como el de Manolo Jiménez Salinas (PRI) de Saltillo, en el que los ciudadanos refrendaron su confianza por quienes habían votado apenas hace un año. Esto es que los alcaldes oficialmente reelectos tenían en el cargo apenas seis meses y por tanto no había transcurrido el tiempo suficiente para evaluarlos. Muy diferentes serán las reelecciones de alcaldes cuando transcurran dos años y medio y entonces los ciudadanos podrán tener la posibilidad de evaluar su trabajo y de decidir si les vuelven a dar o no otra oportunidad. Los casos de los alcaldes que no lograron su reelección, como Ana Isabel Durán Piña (PRI) de San Pedro, Juan Carlos Ayup Guerrero (PRI) de Matamoros y Sonia Villarreal Pérez (PRI) de Piedras Negras, se debió a diferentes factores. En el caso de Ana Isabel, se notó la mano de Javier Guerrero García (ahora de MORENA) pero también se atribuyen a divisiones entre los priistas, esto merece comentario aparte. Juan Carlos Ayup, quien resultó afectado por el Efecto AMLO y perdió ante Horacio Piña Ávila, ha venido realizando una buena administración y fue un buen candidato. Sonia Villarreal Pérez no logró la reelección por el Efecto AMLO y porque el candidato de MORENA, el dos veces exalcalde por el PRI, Claudio Bres Garza, tiene experiencia, trayectoria y capacidad. La confianza refrendada fue para Zermeño (PAN) pero también para Salinas (PRI), así como para otros 19 alcaldes en funciones…