El regreso al papel
Soy papá de un niño de 8 años que cursa el tercer grado de primaria. Vive su infancia de una manera muy diferente a la mía. Claro que juega con otros niños, practica el basquetbol y toca batería, pero como todos los de su generación es un niño cien por ciento tecnológico.
En el iPad o celular edita videos, fotografías, ve sus programas favoritos, tiene a sus youtubers favoritos, pero también ahí hace sus tareas. Como padres de familias tenemos acceso a una aplicación para saber si llega a casa con tarea o no. Incluso como padres podemos checar si ya la envió o no.
Por eso es de llamar lo que está ocurriendo en varios países de Europa, donde la tendencia es volver a los libros de texto. Por ejemplo, en Dinamarca los alumnos de nivel básico antes de entrar a clases deben dejar sus celulares en resguardo. Ya que en el interior de las aulas su único acceso a la tecnología es cuando llevan clase de computación.
En 2009, Suecia emprendió una transformación en su sistema educativo al reemplazar los libros impresos por herramientas digitales como computadoras y tabletas. 15 años después, el país está revirtiendo esa decisión, destinando 104 millones de euros a la reintroducción de libros impresos en las aulas para el período 2022-2025.
El cambio se dio porque en 2023 el Gobierno de Suecia detectó una caída de los resultados académicos, sobre todo en comprensión lectora, matemáticas y ciencias, además de una larga serie de efectos negativos.
Mientras en Europa están regresando a lo básico, en México como en otros países la apuesta es a una educación tecnológica. La pregunta es ¿cuál modelo es mejor?
@lharanda
















