Alan Miranda, el superman lagunero
El súper héroe lleva 10 años corriendo con capa
Debanhi de la Cruz González
Usando una playera con el logotipo del súper héroe “Superman” corrió su primera carrera atlética, fueron cinco kilómetros donde lo acompañó uno de sus mejores amigos, Oscare Ezkivel, vestido de Batman, haciendo ilusión a la liga de la justicia.
Alan contó que poco a poco fue incorporando más accesorios a su vestimenta al momento de correr, una capa, el cinto, hasta que se convirtió en Superman, aunque tuvo que cambiar sus botas rojas por un par de tenis.
Antes de convertirse en un corredor recreativo, Alan ya acostumbrara a caminar en el circuito del Bosque Venustiano Carranza, “veía a la gente correr y yo iba a caminar, pero yo quería correr, lo intentaba y no aguantaba ni 200 kilómetros”, contó.
El contador público de profesión le ha tomado amor y cariño a correr, aunque primero comenzó trotando, para él, lo más importante es llegar a la meta, terminar la carrera sin presionarse para tener la satisfacción de llegar hasta el final.
Correr ha mejorado la salud física y mental de Alan, “a mí me hubiera gustado que me invitaran a correr más joven”, dijo Alan, resaltando que mientras quieran hacerlo se les dará el tiempo, la constancia y la voluntad es el secreto.
Su consejo es que todo es parte de un proceso, no se debe querer acelerar, “los resultados no llegan de la noche a la mañana, es algo que tienes que entender muchísimo durante en el entrenamiento, debes creer en ti para conseguir al resultado”, manifestó Súper.
Más de cien medallas ha acumulado nuestro superman lagunero, mismas que le demuestran la disciplina, dedicación y esfuerzo por cumplir cada uno de los retos que el mismo se ha propuesto, comenzó corriendo 200 metros y ahora corre hasta 50 kilometros. .
Es un gran fanático de los comics, los videojuegos y sobre todo del hombre de acero, por eso su vestimenta color azul, cinturón amarillo, capa roja y la “S” de Superman en el pecho; su serie favorita fue la de 1990.
Mientras va corriendo llega un momento en que Superman siente que su mente está tranquila, su corazón y ritmo cardiaco va controlado y su respiración va bien, “es una forma de meditación, de terapia porque te relaja, te hace sentir vivo”, expresó Alan.
























