“La vieron como una mina de oro y al final acabaron con ella”
Raúl Parra recordó con nostalgia, cómo fue que la Liga Mayor de Beisbol de La Laguna pasó de ser un proyecto exitoso a negocio de unos cuantos, hasta provocar su desaparición
Miguel Solís
“La vieron como una mina de oro y al final acabaron con ella”, recuerda con tristeza Raúl Parra, considerando que la desaparición de la Liga Mayor representa una pérdida irreparable para el desarrollo del talento local y para la identidad deportiva de La Laguna.
Tras más de seis décadas de actividad, esta liga desapareció alrededor del 2006, víctima de intereses económicos y conflictos internos que la alejaron de su esencia original.
Parra recuerda que, en su gestión, se buscó mantener la esencia amateur para reducir gastos y promover a jóvenes peloteros. “La afición llenaba los parques, incluso cuando no había profesionales en los equipos. El espíritu era apoyar al talento local”, señaló.
Uno de los efectos más visibles de la desaparición de la Liga Mayor, ha sido la falta de peloteros locales en el equipo profesional Unión Laguna. “Ya no hay peloteros de casa en Unión Laguna. Antes surgían de la Liga Mayor, ahora se apuesta por extranjeros que vienen a cobrar”, criticó Parra.
Para él, esta situación limita las oportunidades de los jóvenes de la región y debilita el vínculo entre el club y su afición. “Si no hay espacio para los nuevos talentos, ¿dónde van a jugar?”, cuestionó.
La desaparición de la Liga Mayor dejó un vacío difícil de llenar. Más allá de los problemas económicos y legales, su ausencia refleja la falta de visión a largo plazo en el desarrollo del béisbol regional.




























