Los alcoholímetros: esta es la cantidad de equipos con los que cuenta Torreón
El alcoholímetro ofrece a los conductores responsables una manera fiable de medir su tasa de alcohol en aire espirado.
Armando Cobian
Hoy en día en Torreón operan unos once equipos de medición de alcoholimetría y unos veinticinco bastones para medir en el lugar, los grados de alcohol que se pudieran haber consumido.
Los equipos se calibran cada seis meses para que no registren error en la toma de muestras de alcoholimetría.
En el Centro de Justicia Municipal se tienen tres de medición y dos bastones de prueba rápida, mientras que en Tránsito y Vialidad hay ocho equipos de medición y 18 bastones de prueba rápida.
El alcoholímetro ofrece a los conductores responsables una manera fiable de medir su tasa de alcohol en aire espirado y les da la seguridad de que pueden conducir dentro de la legalidad.
Existen dos tipos distintos de alcoholímetros activos: las pruebas preliminares de alcoholemia (PBT) y las pruebas de alcoholemia evidenciales.
Si bien es cierto que en los últimos años la tasa de accidentes por conducir un vehículo en estado de ebriedad se ha reducido en forma considerable, gracias a los operativos de alcoholímetro, para otros esta estrategia tendría que llegar más allá, logrando involucrar a todos los negocios, donde se vende alcohol.
De acuerdo a lo que marca la ley, en estos alcoholímetros deberán siempre estar presente un representante de la sociedad civil, en este caso del Consejo Ciudadano de Vialidad y de la Comisión de los Derechos Humanos, para validar que en todo momento se respeten las garantías de los ciudadanos y ciudadanas.
Los niveles de alcohol recomendados por la Organización Mundial de la Salud – Organización Panamericana de la Salud con base en evidencia científica son 0.25 mg/L para conductores adultos y 0.01 mg/L en menores de 21 años y conductores inexpertos, señalan.
¿Qué dicen el Plan Mundial?
En el marco del lanzamiento del Decenio de Acción por la Seguridad Vial 2011-2020, los secretarios de Salud y de Comunicaciones y Transportes firmaron, en 2011, la Estrategia Nacional de Seguridad Vial 2011-2020, alineada a los 5 Pilares de Acción del Plan Mundial del Decenio de Acción.
La cuarta acción prioritaria de esta Estrategia consistió en mejorar el comportamiento de las personas usuarias de las vialidades, para lo cual consideró entre distintos puntos, asegurar el efectivo cumplimiento de la legislación e implementar sistemas sancionadores efectivos, ágiles y transparentes.
Para dar cumplimiento a los objetivos y metas de esta Estrategia Nacional en la materia, el STCONAPRA gestionó su incorporación en los Programas de Acción Específicos de Seguridad Vial 2007-2012 y 2013- 2018, alineados a su vez a los Programas Sectoriales de Salud de dichos periodos.




























