'Hijo, te sigo buscando'
Para cientos de mujeres como Lourdes, que integran Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Coahuila, no hay nada que celebrar este 10 de mayo
Christopher Vanegas / El Sol de La Laguna
El último día de las madres que pasó con él fue en ese año, en el 2009, recuerda que estaba en casa de su mamá, quien ha sido su pilar, su fortaleza y su ejemplo a seguir y a quien le pide a Dios la conserve muchos años.
Ese día su hijo le regaló el cielo, un cielo azul claro, pero tres meses después el cielo se tornó gris y desde entonces el clima no mejora. Tiene 12 años con esta tempestad, con la incertidumbre de no saber en dónde está.
La incertidumbre creció y aún no termina. Comenzó la búsqueda, sola, por dependencias de seguridad, por cuarteles militares, por hospitales, por calles y colonias del Municipio, del Estado y del País.
Indagó por todos lados, día y noche, sin cesar. Le ha preguntado a cientos, a miles, por su hijo, qué si lo han visto, qué si saben de él, pero nadie le da respuestas, nadie sabe dónde está y las autoridades lo único que le dicen es que tiene que esperar.
Sueños de una madre
Se ilusiona de cómo será cuando Brandon se encuentre con su hermana, que es un año mayor que él, por eso le pide a Dios vida, para llegar a ver ese momento para abrazarlos a los juntos y darles un beso.
“Él solo tiene una mamá, el solo me tiene a mí y yo no le voy a fallar, lo amo demasiado y yo no le voy a fallar, quiero que esté orgulloso. Yo soy muy soñadora también, y sigo soñando de que lo voy a encontrar”, relata Lourdes.
Cada día que empieza es así, despertar y ver que él no está, pero la promesa que le hizo la hace seguir, porque, como dice la canción, “de tanto soñar te voy a encontrar, y puede que sea hoy...”.
Pero al caer la noche, en otro día de búsqueda sin éxito se deprime, la tristeza la invade, porque no fue el día, porque a pesar de soñar con todas sus fuerzas, con todo su ser, fue un día más que resultó ser menos.
Sin embargo, sigue con fe, con esperanza, por eso, antes de dormir, a su hija le da dos besos de las buenas noches, en la frente, uno para ella y otro para Brandon, pidiendo a Dios que bendiga a los dos, que los cuide.
Dice, y deja en claro, que sobre todas las cosas su búsqueda es lo más importante, pese a las enfermedades que ha su sufrido, pese las inclemencias que ha padecido y pese al miedo que algo le pueda pasar al momento de exigir justicia.




























