elsoldelalaguna
Localsábado, 30 de enero de 2021

Raúl Vera, el Obispo que desafió al poder y al narco

Fue un aguerrido defensor de derechos humanos, migrantes y de los que nadie ve. Tras 45 años de labor, colgó el hábito y así como llegó, se fue desafiante

Christopher Vanegas / Noticias de El Sol de La Laguna

Este viernes dio la bienvenida al nuevo obispo de la ciudad, Monseñor Hilario González, pero más allá de esto hizo muestra de su compromiso con grupos menos afortunados que otros.

Además, contribuyó a crear condiciones de diálogo entre el Ejército Zapatista y el Gobierno mexicano, para que fueran garantizadas condiciones de vida más justas para los pueblos indígenas Mayas de la región.

Desde su estancia en San Cristóbal, hasta el día de hoy, es miembro del Consejo Directivo del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas, Chiapas.

O tal vez ese fervor en la sangre, que le provocaba una sed de justicia, lo adquirió en Guerrero, cuando llegó a la Diócesis de Altamirano el 21 de enero de 1988, luego de que a finales del 1987 Juan Pablo II lo nombró obispo de esa Diócesis.

Ahí atendió a los campesinos y habitantes de las zonas marginadas de las poblaciones de esa Diócesis. Fundó el Centro Social “Juan Navarro” para atender a los pobres, con lo que inició su defensa de los Derechos Humanos, que a la fecha no termina.

Fundó el Centro Diocesano para los Derechos Humanos “Fray Juan de Larios”, en Saltillo.

Al ser Coahuila un territorio de paso de migrantes, especialmente de Centroamérica y Sudamérica, Vera promovió la fundación de dos casas del migrante: en Ciudad Acuña, “Casa Emaús” y en Saltillo, “Belén Posada del Migrante”.

Lo aguerrido tal vez la traía en la sangre desde su nacimiento, el 21 de junio de 1945. Quizá su origen guanajuatense, lo hizo desafiante, temerario, rebelde y, a veces, para algunos, incómodo, sobre todo para los que están en el poder, a quienes siempre señalaba.

NOTAS RELACIONADAS

Más Noticias