El celayense metamórfico, Octavio Ocampo
Creación que aprisiona en cada segmento de su universo pictórico el estilo metamórfico de texturas, colores, imágenes y espacios que se transforman a la vez en múltiples interpretaciones plasmadas.
Karina Llanos Mariñelarena
CELAYA, Gto. - (OEM-Informex). - Octavio Ocampo es un artista trascendente no sólo por sus técnicas o por sus imágenes, si no por el espíritu que alienta su obra.
Ocampo, con sus pinturas, nos reta a imaginar, descubrir e indagar que hay más allá de lo primordial, más allá de una mirada a simple vista.
Aunque era un recién nacido, él tiene presente muchos de los sonidos, sensaciones e imágenes de la habitación del Hospital.
sin embargo en sus ratos libres tallaba madera y tenía una habilidad excelente.
Su padre, Rafael Ángel Ocampo, era Ingeniero mecánico electricista, nació en aquellos tiempos de Madero, se dedicó a la ciencia y al desarrollo de maquinaria agrícola.
Cuando se retiró, se puso a pintar con acuarelas bellos paisajes.
Su madre, Octaviana González, se dedicaba al hogar, hacía bellas artesanías de tela, tejido y le gustaba actuar con él, cuando tenía participación en la escuela.
Octavio Román Ocampo González, fue el segundo de cuatro hermanos: Ángel, Eduardo y Gregorio.
Desde pequeños sus padres buscaban actividades recreativas para que pudieran desenvolver esa inquietud de talento, tocaban piano, pintaban, bailaban y hacían espectáculos familiares.
Cómo estudiante nunca fue muy bueno, siempre pasaba de “panzazo” todas sus materias, excepto aquellas que tenían que ver con el arte y el dibujo.
Odiaba estar encerrado en el salón de clases, siempre escogía sentarse cerca de la ventana para así poder admirar el cielo, buscar entre las nubes alguna figura, formas, objetos, cualquier cosa que le permitiera, soñar y crear.
Tomó clases con el profesor Salvador Zúñiga, quien le enseño variedad de técnicas, moldeado en barro, acuarela, óleo, cartonería entre otras.
Desilusionado del fracaso que había obtenido en el medio artístico, a la edad de 33 años se dió cuenta que no tenía una carrera consolidada.
Poco a poco se fue dando a conocer por sus pinturas, hacia pequeños bazares en su casa de Tepoztlán, vendía sus obras a precios muy bajos.
Las primeras pinturas metamórficas fueron de su amigo Armando, su esposa y la actriz July Furlong.
Varios murales, cómo los que tenemos aún en la ciudad de Celaya, a la entrada del Palacio Municipal, lo cual sigue siendo motivo de visitas de varios turistas.
En los años 70 conoció al compositor guanajuatense José Alfredo Jiménez cuando se encontraba actuando en los Estudios América.
El 17 de mayo de 1997, justo el día de su cumpleaños, su hermano Ángel falleció, fue un golpe demasiado fuerte para el pintor.
Octavio Ocampo
Las obras del maestro Ocampo forman parte de varias colecciones en México y otros países; en el Instituto Nacional de Bellas Artes en México, en el Jimmy Carter Museum, de Atlanta, California y el Museo Reina Sofía, en Madrid, España.
OBRAS DESTACADAS:
























