Bajo El Sol | Los periodistas de ayer (XCVII)
Ingresó, pues, a EL SOL DEL CENTRO a las órdenes de J. Cruz Bonilla Méndez, -papá de Heriberto, José Luis, Rosy, el matador de toros David- quien era el jefe de la sección deportiva y de quien siguió aprendiendo.
Y remarca:
“Nunca supe realmente quién decidió prolongar mi estancia en EL SOL luego de cubrir un interinato, pues los señores Agustín Morales Padilla y José Ángel Martínez Limón compartían la dirección del Diario. En todo caso para cada uno mi agradecido reconocimiento”.
A pesar de que se quedó en EL SOL DEL CENTRO siguió conservando una relación cálida con Heriberto, subraya.
Javier asegura que siempre reconoció y le causaba admiración la entrega y creatividad de Heriberto; “también su desmedida lealtad personal y laboral, que al final de su vida no le fue correspondida, sino por el contrario…”
Sin duda, una muestra clara de lo injusta que es la vida. Das todo y al final te quedas sin nada, es reflexión personal de quien esto escribe.
“Esa llamada que me hizo Heriberto sin duda fue muy importante. La valoró y agradeceré siempre. Sin embargo, en ese pinbol que es la vida, antes hubo otro personaje que fue decisivo para mi destino profesional periodístico”, termina Javier García Zapata.















