Gritones de la Feria: un talento que se hereda
Jaime y sus hijos van de feria en feria rematando sus cobertores
Rosario Horta / El Sol de León
Jaime y sus hijos van de feria en feria rematando sus cobertores, para poder vender tuvieron que aprender a hablar rápidamente, con volumen alto y saber despachar.
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Pero, ¿sabes cómo adquirieron esta habilidad vocal icónica de un Gritón de la Feria?, bien, la familia Luna explicó que se adquiere con el tiempo, no hay escuela, ni una línea, cada uno de ellos aprende de forma natural pero para saber hablar hay que tener talento.
El patriarca, Jaime Luna, platicó que en Tlaxcala vivía en pobreza y desde joven se le dio la oportunidad de trabajar como ayudante de “Gritones”, al paso del tiempo fue adquiriendo la habilidad de hablar y sus hijos una vez que crecieron decidieron continuar con la tradición familiar.
“Inicie de la nada, era muy pobre, pero este trabajo me dio la oportunidad de salir adelante, ahora mis hijos también son Gritones”, indicó Jaime.
Gritones con licenciatura
Los gritones usan ropa cómoda, tienen un micrófono pegado a la boca para ofertar su mercancía, hablan hasta seis horas o más seguidas en un solo día, detrás de esos vendedores se encuentra un administrador de empresas y un ingeniero que prefirieron dedicarse al negocio familiar que ya es tradición.
Guillermo Luna de 34 años de edad, cuenta con una trayectoria de más de una década en el negocio de Gritón, platicó que lo más difícil de su oficio es dejar a la familia, pero lo más bonito es que a las ciudades donde llega las personas lo tratan con amabilidad.
Expresó que su inspiración fue su padre y de él aprendió todo para ser un buen vendedor, dijo que le tiene amor a su trabajo y es la razón más importante por la que continúa en cada recinto ferial, respecto a la voz, debe cuidarse para no enfermarse.
“Para hablar de esa manera tan peculiar, principalmente es ir adquiriendo la práctica con el tiempo, uno se va dando cuenta si se tiene talento y va aprendiendo de los que ya saben”, contó.
En cambio, su hermano José Miguel Luna, el administrador de la familia, platicó que su padre le enseñó todo para ser un buen Gritón, sin embargo, él cree que ya no hay muchos jóvenes que busquen dedicarse al oficio por lo difícil que es viajar y no estar en casa.
Los Gritones se encuentran a un costado del Poliforum León frente al Teatro del Pueblo, ahí puedes encontrar cobijas, cobertores, cucharas, ollas, toperas y todo lo necesario para un hogar.























