Derrama y accidentes
Las proyecciones no son menores: alrededor de 900 millones de pesos en impacto económico y una ocupación hotelera cercana al 90%, cifras que confirman el peso que este festival tiene ya en la agenda turística de la ciudad.
Sin embargo, más allá del ambiente festivo y la imagen de libertad sobre ruedas, la Semana de la Moto arrastra cada año una preocupación que parece no desaparecer: la seguridad.
Aunque las autoridades municipales han reiterado llamados a evitar este tipo de conductas, la duda que persiste es si estos llamados quedarán únicamente en exhortos o si realmente habrá una aplicación estricta de la normatividad vigente.
El reto no es menor, definir hasta dónde llega la tolerancia en un evento que, por su propia naturaleza, suele ser asociado con la libertad, el ruido, las caravanas y, en algunos casos, la permisividad en materia de tránsito.















