Navío Britannia se une a las celebraciones de la coronación de Carlos III
Con experiencias para los visitantes en donde pueden recrear los momentos de esparcimiento de la familia real, el yate es uno de los atractivos del gran evento real
Guillermo Garrido / EFE
Según los registros de la nave, el Britannia recibe anualmente hasta 390 mil personas.
Amarrado en el puerto edimburgués de Leith desde 1998, de 126 metros de eslora y 17 de manga, el yate fue la última residencia real oficial marítima al servicio de Gran Bretaña y de su majestad Isabel II (1926-2022).
Fue la propia soberana quien lo inauguró, el 16 de abril de 1953, en un concurrido puerto escocés de Clydebank, donde se dieron cita unas 30 mil personas.
A bordo, las órdenes se daban mediante señas manuales para preservar la tranquilidad; la proa estaba destinada para la tripulación y la popa, para la realeza.
Festín de sándwiches
Los recorridos privados, también son una opción que brinda el navío real, desde 911 libras (unos 20 mil pesos mexicanos) para un máximo de diez personas.
En el Britannia están ya expectantes ante la próxima coronación, que se celebrará a bordo con, “un festín de sándwiches con servicio de té y un cóctel”, para dar la oportunidad de brindar por el nuevo rey de Inglaterra.
Tal vez, Anna Wintour, Naomi Campbell o el rey Carlos III no sepan de mí, pero yo sé mucho de ellos. Más de 25 años de trayectoria periodística.


























