En duda, detención de presunta red de trata en Chiapas
El rescate de 23 menores mientras se buscaba a otro niño desaparecido ha generado sospechas de colectivos
Isaía López / El Heraldo de Chiapas
Primero, ninguno de los 23 menores estaba reportado como desaparecido, sin embargo, la FGJ sustentó las acusaciones contra las mujeres en el hecho de que al tener la tutela de los menores, el delito de explotación se agrava.
A esto se suma que tanto familiares de los niños como colectivos de apoyo a indígenas han documentado omisiones por parte de la Fiscalía y está utilizando tanto a las mujeres detenidas como a los menores como chivos expiatorios.
Sin embargo, Doña Guadalupe tiene la esperanza de que le regresen a sus nietos y liberen a su hija y nuera. Apenas el pasado lunes, la Fiscalía le devolvió la tutela de cinco de sus nietos, aunque aún le faltan siete de ellos.
El tema de la devolución de los menores se ha complicado, puesto que existen errores en las actas de nacimiento que certifican la identidad de los niños.
Esta situación es muy común, sobre todo en familias indígenas que carecen de documentación o viene mal redactada de origen y además, les es difícil conseguir asesoría para arreglarla.
La alta marginación ha sido el pretexto de muchas familias, principalmente indígenas, para justificar el trabajo de los menores como ayuda hacia la familia, según estudios del Colegio de la Frontera Sur.
El fiscal asegura que 90 por ciento de las denuncias tiene que ver con conflictos familiares y de custodia y el otro 10 por ciento se da por ausencias voluntarias, es decir, menores de entre 12 y 17 años que deciden abandonar el hogar.
Sólo hay tres casos ya resueltos, de sustracción de menores, como el de Dylan, que fue sustraído por una mujer que no podía tener hijos, por lo que se llevó al menor.
Doña Guadalupe aún espera que le devuelvan a siete de sus nietos que permanecen bajo la tutela del DIF, junto a los otros 11 menores rescatados el 21 de julio.
En tanto la Fiscalía insiste en mantener presas a sus madres, porque según dice, forzaba a los niños a vender artesanías en San Cristóbal, Doña Guadalupe asegurá que los menores sólo acompañaban a las mujeres mientras éstas vendían.